El proyecto de reforestación Ecojardines, en el que decenas de centros educativos del cantón de San Carlos plantaron arbolitos en sus lotes, permite ver sus efectos positivos tan solo dos años después de iniciado.
La Escuela de El Concho de Pocosol, ganadora de la primera edición de Ecojardines por la calidad en la que sembró y da mantenimiento a su jardín arbolado, es un caso ejemplar. En el 2006 iniciaron el proceso de siembra tanto de especies nativas como el almendro y el caoba, como de especies exóticas como la acacia. La organización local entre estudiantes, padres de familia y el personal docente, conformó un grupo de trabajo capaz de lograr que el lote escolar se convirtiera en un sitio más amigo de la conservación.
